Nacido en formato de manga, de las manos de Kaihou Norimitsu en historia y Chiba Sadoru en arte, a mitades de 2012 —época que se destacó por la abundancia de proyectos que seguían la temática zombie tanto en Japón (Sankarea, 2011), (HOTD, 2010), (Kore wa zombie desu ka, 2011), como en occidente (The Walking Dead, 2010)—. En este contexto, Studio Lerche quiso aprovechar los últimos momentos del auge de los no muertos y del estilo de arte Moe. Así, entonces, se estrena la adaptación de anime de Gakkougurashi, en verano de 2015.
El primer episodio introduce a un grupo de chicas que comparten entre sí una vida rutinaria típica de escolares japonesas, como si fuese un anime CGDCT (Cute Girls Doing Cute Things). Pero, a medida que avanza el capítulo, se percibe una sensación incómoda, como si algo no encajase. Esto al centrarnos en la personalidad y las acciones de una de las heroínas: Takeya Yuki. Es cuando termina el episodio que se nos presenta la realidad que Yuki inconscientemente rechaza: el interior de la escuela se encuentra casi destruido y abandonado debido a una infección zombi por todo Japón.
Con esta escena chocante, reminiscente de juegos de horror que esconden su verdadera faceta, como DDLC o Irisu Syndrome, la serie comienza a cambiar su tonalidad a medida que avanza. Se nos muestra, entonces, que el club escolar no es más que un equipo de sobrevivencia conformado por cuatro alumnas. Surge, a su vez, la intriga sobre cómo una escuela puede ser tan autosuficiente. Este aspecto no fue cubierto por el anime, aunque sí por el manga, una de las tantas discrepancias de las cuales hablaremos más adelante.
Conforme avanza la historia podemos ver qué es lo que llevó a cada protagonista a estar en la escuela al momento de la infección —que no se dá mucha información en la serie—. Además de esto, la profesora de las estudiantes, Megumi Sakura, toma cada vez un papel más importante a medida que los personajes se desarrollan. Cabe destacar que es uno de los grandes misterios que esconde el anime, hasta un poco más de su mitad.
De izquierda a derecha: Megumi Sakura, Yuuri Wakasa, Kurumi Ebisuzawa, Yuki Takeya, Miki Naoki, Kei Shidou.
A pesar de contar con una interesante premisa, que es combinar el moe con el horror, la serie llega a sacar poco provecho de esta mezcla ya que desde el primer capítulo se pierde el shock que te puede generar y los momentos cute se hacen cada vez más incómodos por el paralelismo mal equilibrado entre ambos géneros. Peor aún, todos los momentos slice of life aportan bastante poco a la serie, pudiendo ser fácilmente adelantados sin perder nada relevante en la historia.
Comparaciones de todos los openings por capitulo
En comparación al formato original, esta adaptación cambia totalmente el orden de varios sucesos y agrega fanservice innecesario para la serie. Además, dando una pequeña ojeada al manga —que finalizó hace poco—, uno se da cuenta que es mucho más crudo en comparación.
Finalizando la reseña, habrá varios momentos donde uno sentirá impotencia como espectador y esto lo destaco, ya que representa un poco de la realidad que es vivir en el contexto en el que se encuentran nuestras heroínas. A pesar de sus puntos flojos, es un anime que vale la pena ver si te quieres perturbar y entretener.
La adolescencia es uno de los procesos donde la persona experimenta una gran cantidad de cambios en poco tiempo. Las transformaciones van desde lo físico a lo psicológico, afectando campos como lo emocional y lo social. Es normal, entonces, que en este periodo uno pueda cometer errores, tomar malas decisiones sin saber cómo afectarán a los demás o acaparar más de la responsabilidad debida por no saber tus límites. De todo este tirar y aflojar es lo que nos quiere enseñar Monogatari Series.
Su creación y adaptación
Monogatari Series es una novela ligera que nace bajo la pluma de Nisio Isin, escritor destacado por una cuantiosa cantidad de obras a su haber (Medaka box, Katanagatari). Las ilustraciones son dibujadas por Vo Fan, quien también se encarga del diseño de personajes en diversas escenas y endings.
Vo Fan y sus ilustraciones en Monogatari Series ED.
La primera publicación de Monogatari fue en el año 2006, con su First Season. Posteriormente fue serializada por la editorial Kodansha llegando a tener 18 volúmenes con más de 600 capítulos, contando sus secuelas. Monogatari Series: Monster Season, decimonovena novela de la saga, es la más reciente y continúa siendo publicada desde julio de 2017.
Portada de las novelas
En el año 2009, el estudio de animación Shaft da luz verde para realizar la adaptación de Bakemonogatari, uno de los volúmenes de la novela de Monogatari Series: First Season. La dirección de este animé quedó a manos del Team Shinbo — Shinbo Akiyuki, Oishi Tatsuya, Oonuma Shin— quienes han sido encargados de los animes más emblemáticos del estudio antes de la llegada de Monogatari (Sayonara Zetsubou Sensei, Hidamari Sketch, Ef: A tale of memories). En julio del mismo año se da comienzo a la emisión de Bakemonogatari, con 15 capítulos y cinco openings dedicados a cada heroína de la serie.
Sinopsis
La historia se desarrolla en un contexto de realismo mágico, donde lo espiritual es una realidad que se manifiesta a través de las personas. Este misticismo se representa a través de animales y su origen varía de acuerdo a cada individuo. En la serie, a este fenómeno se le llama “excentricidad” y es el pilar central para el progreso del animé en sus inicios, ya que cada heroína es afectada por esta particularidad y nuestro protagonista, Araragi Koyomi, intervendrá para buscar una solución con ayuda de otros personajes. El problema, sin embargo, es que su actuar modificará el equilibrio del universo, desencadenando distorsiones dimensionales, obligando así a especialistas a intervenir en sus errores.
Secuencia de las adaptaciones
El orden de las adaptaciones es caótico a propósito. La primera en salir fue Bakemonogatari, pese a que Kizumonogatari es el inicio cronológico de la novela. Estas decisiones se pueden justificar con el impacto que tiene cada historia. Por ejemplo, Bakemonogatari se utiliza como un arco introductorio, presentándonos a las heroínas principales de la serie.
Personajes
Araragi Koyomi: El protagonista de la serie. Es mitad vampiro y mitad humano. Sus poderes fueron obtenidos después de encontrar a su futura acompañante, Shinobu Oshino, agonizando en una estación de metro tras recibir heridas graves en una batalla. Araragi se puede considerar como el típico héroe de animé, quien vela más por la seguridad y el bienestar de otros que por el de si mismo. Esta inmadurez se enfatiza más al aparecer Ougi Oshino, de quien hablaremos más adelante.
Además de lo anterior, Koyomi también representa al público otaku. Como en toda serie del género Harem, el personaje principal suele estar rodeado de chicas con las que interactúa y hasta “salva”, de cierta manera. Un ejemplo de esto es Senjougahara cayendo desde el cielo para ser rescatada por los brazos del protagonista, pero no hay que engañarse, el anime hace una gran autocrítica al rol de Araragi en la historia, en contra de su personalidad pervertida.
Senjougahara Hitagi: Es la heroína principal de Bakemonogatari. Cumple el rol de tsundere “abusiva”, según ella misma. Al comienzo de su historia es afectada por una excentricidad “cangrejo”, lo que la condena a tener un peso increíblemente bajo y, por consecuencia, a distanciarse del resto por su complejo. A lo largo del animé su personaje evoluciona y crece, alcanzando una mayor seguridad e independencia. Es, también, la novia de Araragi.
Hanekawa Tsubasa: Incondicional amiga de Araragi, enamorada de éste en secreto. Hanekawa aconseja y orienta al protagonista a lo largo de la serie, siendo también una pieza clave para el avance de la historia. Su excentricidad la transforma en una gata que absorbe la energía vital de las demás personas, esto se debe al estrés que acumula por cumplir un rol de perfeccionista y a la frustración por el amor no correspondido que siente por Koyomi.
Hachikuji Mayoi: Una fantasma con una mente de 21 años y un físico de 10. Se le representa como un caracol perdido debido a que murió en medio de un accidente vehicular y fue condenada, en un principio, a vagar buscando el camino de vuelta a casa. Otra peculiaridad que posee es que cada persona con la que se encuentra se pierde junto a ella. En la serie, cumple el rol de ser uno de los personajes más cómicos, rompiendo constantemente la cuarta pared. Es frecuentemente acosada por Araragi.
Exigimos cadena perpetua para Araragi Koyomi
Sengoku Nadeko: Tímida, insegura, sorprendida y vergonzosa. Es uno de los personajes con mayor desarrollo y cambios en la serie. En un principio, su problema es poseer la excentricidad de la serpiente, tras ser maldecida por un chico que rechazó en su infancia. Araragi, con ayuda de Shinobu, la salva de la muerte inminente que la maldición le traería. A medida que avanza la historia, ocultando un imposible amor por el protagonista, se le otorga un moño que contiene una serpiente capaz conceder cualquier deseo. Al darse cuenta, definitivamente, de que no puede tener a Koyomi, pide un deseo que muestra su verdadera naturaleza manipuladora, cínica y celosa, dispuesta hasta a matar con tal de conseguir lo que quiere. A través de este personaje, la serie realiza una crítica bastante seria al estereotipo de heroína tímida y condescendiente.
Comparación de openings de distintos arcos
Kanbaru Suruga: Básicamente el personaje tomboy, camarada de Araragi. Le gusta el deporte, el yaoi y las mujeres. Posee la excentricidad del mono que heredó en su infancia a través de una mano disecada. De pequeña era una corredora bastante lenta, lo que la impulsó a pedir como deseo ser la persona más rápida de su clase. Esto, cual cuento de la mano de mono, terminó de la peor manera, pues la solución a su anhelo se vio reflejada en un misterioso ataque que dejó a todos sus compañeros incapaces de volver a correr. Enfocándose en el basquetbol para olvidar tal pasado, forma un vínculo con Senjougahara al punto de enamorarse, en secreto, de ella. Enterada de la relación entre la tsundere y Araragi, la excentricidad, que antes dormía, se manifiesta en todo su esplendor con el fin de destrozarlo. Pasado todo este conflicto, se convierte en una de las mejores amigas del protagonista.
Ononoki Yotsugi: Concebida como una muñeca encargada de exterminar excentricidades junto a su maestra, Yozuru Kagenui, se presenta como una amenaza para Araragi y su círculo cercano. Con el avance de la cronología, se transforma en una cuasi acompañante y amiga del protagonista. Una de sus cualidades es su inhabilidad para expresar emociones, por tanto, depende bastante del uso de frases y de lenguaje de señas.
Shinobu Oshino: Poderosa vampira y otrora diosa. Es la acompañante omnipresente de nuestro protagonista a lo largo de la serie, una especie de ángel guardián escondida en la sombra de Araragi. Cronológicamente es la primera heroína que aparece en toda la saga y es, también, quien le da sus poderes a Koyomi para poder sanar sus heridas en la primera parte de la historia.
En Monogatari, es habitual que cuando nos introduzcan un personaje nos lo presenten con el problema que llevan y esto se hace notar en los arcos de Bakemonogatari y Monogatari Second Season, que es donde se exhibe la mayoría del reparto, convirtiéndose en los pilares de la historia a desarrollar. Es notable cómo la serie deconstruye —con todo el respeto a Derrida— a los protagonistas de cada historia. Lo que aparenta ser el típico recurso de las heroínas que viven para llenar de felicidad a nuestro héroe da todo un vuelco cuando nos adentramos más profundo en la historia. Las chicas no se destacan solamente por el recurso del ecchi —que es un gran atractivo del anime—. Tienen personalidad, piensan y actúan incluso más que el mismo Araragi y el mejor ejemplo es el que viene a continuación.
Factor Ougi y la autocrítica del protagonista (spoilers)
Ougi Oshino es una excentricidad que nace de la auto crítica subconsciente de Araragi Koyomi. No tiene un género determinado, pues viste ropa de ambos sexos. Posee un aspecto de color gris, con ojos totalmente negros, todo esto combinado le otorga una identidad misteriosa al personaje.
Su primera aparición es en Monogatari Series Second Season, discutiendo con el protagonista sobre el funcionamiento de los semáforos y desde el primer momento exhibe sus intenciones contra él. En esta misma escena, Ougi hace una analogía de las luces de tráfico con el comportamiento y personalidad de Araragi. En esta, plantea que el mundo sería más seguro si los semáforos siempre estuvieran en rojo, señalando peligro, en vez de verde, mostrando la seguridad de cruzar la calle. Koyomi se toma esto como una charla, respondiendo que es una mera paradoja, a lo que Ougi responde que “para ser alguien no tan inteligente, eres rápido entendiendo”.
Todo este diálogo apunta directo al intervencionismo que ha tenido el protagonista en la serie con los problemas de las heroínas. El inconveniente surge ya que Araragi no soluciona de fondo las dificultades de ellas, generando un arrepentimiento en su mente gracias a su síndrome de superhéroe. Lejos el mayor ejemplo es el caso de Sengoku Nadeko, que, gracias a la despreocupación de Koyomi, termina siendo un caos.
Pero este camino de lamentos del protagonista no se representa en un solo personaje. En los arcos finales de la serie, Owarimonogatari —fin de la historia—, es asesinado y enviado a una especie de purgatorio. En esta semejanza al libro de la Divina Comedia, Araragi se reencuentra con Hachikuji Mayoi como su guía en este nuevo mundo. Para llevarlo a su resurrección, tienen que pasar por todos los remordimientos que ha tenido a lo largo del anime.
Pasando por negarle el deseo de morir a Shinobu, convirtiéndola en parte de su sombra; jugar con los sentimientos de Hanekawa, desencadenando así su estrés; inmiscuirse más de lo debido en la vida romántica de Senjougahara y terminando con la despreocupación de Sengoku Nadeko y nunca haber sido enfático en no corresponder su amor.
Todo esto lleva a Araragi cuestionar si vale la pena ser resucitado debido a sus constantes decisiones inmaduras. Mayoi lo golpea, criticando su terquedad. Finalmente, al estar subiendo, se lleva a la fuerza a Hachikuji, cometiendo otro desequilibrio en el universo.
La comedia y el Ecchi
Aparte de contar con un buen guión, la serie se destaca por la utilización de gags, cameos a otros animes y de quebrar constantemente la cuarta pared, burlándose de sí mismo por las situaciones que plantea.
Uno de sus puntos de enganche, y también uno de los más controversiales, es la gran utilización del ecchi a lo largo de la serie, sumada a la conducta lasciva, incestuosa e incluso pedofila que tiene Araragi con los demás personajes. Es entendible, entonces, que a varias personas les moleste este recurso, pero no se puede debatir el gran esfuerzo de animación que le han puesto en ello. Conocida es la escena en donde Koyomi le lava los dientes a su hermana, mostrando una situación perturbadora para algunos y una obra maestra para otros. Sin querer justificar esto, el estudio Shaft utilizó el ecchi a modo de tener una mayor cantidad de ventas de blu rays, ya que, en su emisión, se censuró gran parte de las escenas, siendo sólo visibles en su formato de disco.
Aspectos técnicos
Es indudable todo el esfuerzo que puso Shaft al anime, sin decaer en la calidad de animación a lo largo de 100 capítulos, con más de 10 temporadas y 3 películas a su haber. Lo mismo sucede con los openings, endings y el OST, que se adecuan exactamente a la ambientación e identidad de los personajes de cada arco de la historia.
Es peculiar cómo están hechos los planos del animé, mostrando toda la personalidad de Shaft como estudio, ocupando elementos vistos en otras series como Sayonara Zetsubou Sensei, Maria Holic o Madoka Magica, entre otras.
Cabe mencionar también la particularidad de la fotografía del anime, ya que en ningún momento se anima a un extra en ninguna escena, dándole más énfasis a los personajes principales y su ambientación. Esto se ve bastante en cómo los protagonistas dialogan interactuando con su entorno.
Palabras finales
Monogatari no es una serie para todos, ya que tiene como público objetivo al otaku consagrado en el consumo de series, esto debido a múltiples factores. Partiendo por su estructura narrativa, el espectador se enfrenta a un anime diferente, que se basa meramente más en el diálogo de una escena estática que en un movimiento constante, por tanto, tiene que estar atento a cada palabra del guión para no perderse en la historia. Tomando también lo anterior, le perjudica mucho a la audiencia común el orden de emisión de la serie, ya que al seguir una secuencia desordenada basada en un puzzle que luego concuerda y no en una cronología lineal, genera una gran dificultad de seguirla. Con esto, también se le suma la gran cantidad de ecchi que se ha mencionado anteriormente, o de tener una experiencia previa como espectador de anime para poder entender cabalmente su humor.
Y eso es todo, he tratado de hacer una review general a toda esta gran obra, sé que me quedan bastante puntos que atender como los simbolismos dentro de la serie o poder haber explicado con mayor detalles toda la trama de la serie, pero es una tarea mucho más larga, solo espero haber podido dar justicia con esta reseña.
El bullying ha sido uno de los mayores desafíos que han tenido las escuelas de todo el mundo. En Chile cada 4 de 10 estudiantes sufre este tipo de discriminación, siendo hostigados por su compañeros por variadas razones, sean físicas, psicosociales, etc. Esto puede llevar a un joven a la desesperación, desencadenar depresión e, incluso, hasta el suicidio. Sobre estos temas es lo que quiere hacer eco el manga que se reseñará.
Ficha técnica
Nombre: Onani Master Kurosawa.
Volúmenes: 4.
Capítulos: 31.
Publicado: Septiembre del 2007 a marzo de 2008.
Puntuación en Myanimelist: 8.50, #148 (invierno 2019).
Géneros: Drama, escuela, Psicologico.
Autores: Yokota Akuma (arte) e Ise Katsura (historia).
Reseña
El manga nos presenta un tipo de protagonista que estaba en boga durante esos años: el personaje calculador que reparte justicia acorde a su pensamiento y poder. Kurosawa Kakeru, nuestro héroe, es alguien callado que intenta pasar desapercibido tanto en su clase como en las relaciones sociales. Ejecuta, diariamente, una peculiaridad para desahogar su vida cotidiana y aburrida: se masturba en un baño de mujeres pensando en sus compañeras de clase. Pero, ¿cómo lo logra? Mientras son las seis de la tarde, y los estudiantes se encuentran en actividades de sus clubs, él se escabulle en el tercer piso de la escuela para adentrarse a su cubículo de baño favorito.
Sin embargo, esta rutina llega a su fin cuando es descubierto por una estudiante en el momento que acaba y sale del cuarto del baño. Esta chica, Kitahara Aya, es una persona tímida, indefensa y, a ojos de sus compañeros, excéntrica. Debido a esto, es abusada y apartada constantemente.
Inicia el siguiente semestre y para las escuelas japonesas, una nueva rotación de alumnos entre cursos. Nuestro protagonista es acoplado con Kitahara en el mismo salón. El problema comienza cuando se presentan los alumnos a sus compañeros: nuestra heroína, en su introducción, grita imitando al artista marcial coreano Choi Hong Man, lo que le hace ganarse las burlas y abusos del resto.
Así comienza la tortura física y psicológica hacía Kitahara, desde simples burlas hasta arruinar su almuerzo con distintas cosas frente a ella. Aya termina guardando todo este rencor hacia sus compañeras y es aquí donde la serie se escapa de ser una sencilla parodia a Death Note o Code Geass, mostrando, a través de diversos planos, el sufrimiento y la forma en que la ira junto a la venganza transforman a una persona.
Kurosawa, al ver todos los atropellos hacía Kitahara, comienza a impartir justicia. Sabiendo que no serviría para nada intentar detener la situación de manera institucional, lo hará con actos más significativos. Aquí se crea un gran paralelismo entre Death Note y Code Geass. Si bien, en el primero, Light Yagami ocupa el poder de su pluma para eliminar a sus enemigos y, en el segundo, Lelouch Lamperouge usa su Geass como poder de manipulación y persuasión a los demás, nuestro héroe utiliza la acción mundana de la masturbación para llevar a cabo sus planes.
Su primer acto es ensuciar con semen las poleras de las abusadoras de Kitahara. Esta se da cuenta inmediatamente de quién pudo haberlo hecho, y se reúne con Kurosawa para comenzar el ciclo de venganza hacia cualquier persona que abuse de ella, o que desprecie. A pesar de no querer aceptar este trato, nuestro protagonista no lo puede rechazar debido al chantaje de Aya, quien lo amenaza con desvelar el secreto de su masturbación crónica en el baño de mujeres.
Es destacable que una parodia mundana a las dos grandes series mencionadas anteriormente, pueda desligarse de éstas aún manteniendo el paralelismo entre historias, con el bonus de hacerlo desde una base realista, lo que hace a la obra algo totalmente plausible en alguna escuela del mundo.
El manga también nos muestra la naturaleza humana. El cómo una víctima comienza a transformarse en el abusador, replicando en este caso, todo el bullying que le han cometido, y de peor forma. Nos hace partícipes desde un primer momento de los actos de venganza cometidos por este dúo, hasta darnos cuenta de que ya no hay vuelta atrás. Logra que la mítica frase: “la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”, tenga más sentido que nunca.
Pero esto no es todo lo que nos puede ofrecer esta historia: representa de muy buena manera las relaciones y la vida estudiantil, agregando los sentimientos de aislamiento, ira, romance, sufrimiento y redención, en diversas situaciones que no se analizarán para evitar spoilers.
Apreciaciones finales
Este manga lo encontré mientras buscaba recomendaciones de historias parecidas a Nhk ni Youkoso, que aborda de manera similar las emociones de soledad e impotencia frente a diversas situaciones, pero que, de forma realista muestra una solución y redención de los distintos personajes.
Onani Master Kurosawa hace que un simple proyecto, que nació como una parodia, pueda ser una historia que luche de tú a tú a sus inspiraciones. Es irónico cómo puede desarrollarse de la misma forma, cómo un personaje que impone su modo de pensar a través de la masturbación lo lleve al mismo destino, no a la muerte claramente, sino a una recuperación y liberación de la poca consciencia de sus actos.
En la reseña no escribo sobre los demás personajes, ni de las futuras situaciones que suceden. Quise hacer este artículo como una invitación a que se maravillen por ustedes mismos con esta gran historia.
¡Gracias por leer!
Agradecimientos a Alex Under por la correción uwu.